Día Mundial de la Menopausia: cómo aliviar los sofocos de forma natural

Cada 18 de octubre, se celebra el Día Mundial de la Menopausia, una iniciativa impulsada por la Sociedad Internacional de la Menopausia para dar visibilidad a esta etapa de la vida y promover una mayor comprensión de sus efectos sobre la salud y el bienestar.
La menopausia es un proceso biológico natural, pero eso no significa que todas las mujeres lo vivan de la misma manera. Mientras algunas apenas experimentan molestias, otras pueden notar cambios que afectan al descanso, al estado de ánimo y a su calidad de vida.
Entre los síntomas más habituales destacan los sofocos y los sudores nocturnos. Estos episodios de calor repentino pueden resultar incómodos durante el día y alterar el sueño cuando aparecen por la noche.
Con motivo del Día Mundial de la Menopausia, repasamos qué ocurre en el organismo durante esta transición, qué hábitos pueden ayudar a manejar los sofocos y qué conviene tener en cuenta antes de recurrir a ingredientes botánicos o complementos alimenticios.
¿Qué ocurre en el organismo durante la menopausia?
La menopausia se considera establecida cuando han transcurrido doce meses consecutivos sin menstruación y no existe otra causa que explique su ausencia. La etapa previa, conocida como perimenopausia, puede prolongarse durante varios años y suele comenzar con cambios en la regularidad del ciclo menstrual.
Durante esta transición disminuye la producción de estrógenos, lo que puede influir en diferentes funciones del organismo. Entre las manifestaciones más frecuentes se encuentran los sofocos, los sudores nocturnos, las dificultades para dormir, los cambios en el estado de ánimo y determinadas molestias genitourinarias. La intensidad, duración y combinación de síntomas varían considerablemente de una mujer a otra.
¿Por qué aparecen los sofocos?
Los sofocos son episodios repentinos de sensación intensa de calor que suelen afectar a la cara, el cuello y el pecho. Pueden acompañarse de enrojecimiento, sudoración y palpitaciones, y en ocasiones van seguidos de escalofríos.
Los cambios hormonales propios de la transición menopáusica afectan a los mecanismos que regulan la temperatura corporal, por lo que pequeñas variaciones pueden desencadenar una sensación de calor más intensa.
Cuando los sofocos aparecen durante la noche, la sudoración y los despertares pueden dificultar el descanso. Si se repiten con frecuencia, también pueden contribuir al cansancio diurno y afectar a la concentración o al bienestar emocional.
Comprender estos cambios es el primer paso para abordarlos adecuadamente. El Día Mundial de la Menopausia también permite recordar que no es necesario resignarse a convivir con síntomas que interfieren de forma importante en la vida cotidiana.
Cómo aliviar los sofocos de la menopausia: hábitos que pueden ayudar
Con motivo del Día Mundial de la Menopausia, conviene recordar que no existe una única estrategia que funcione igual para todas las mujeres. Sin embargo, algunos cambios en el entorno y en los hábitos diarios pueden ayudar a reducir las molestias asociadas a los sofocos y mejorar el confort.
Identificar los factores desencadenantes
El alcohol, las bebidas calientes, la cafeína, las comidas picantes, el tabaco y las situaciones de estrés pueden desencadenar o intensificar los sofocos en algunas mujeres.
No es necesario eliminar todos estos factores de forma generalizada. Lo más útil es observar cómo responde el propio organismo y determinar si existe una relación entre determinados hábitos y la aparición de los episodios.
Una buena estrategia es llevar un registro breve durante unos días. Anotar cuándo aparecen los sofocos, cuánto duran, qué se ha comido o bebido y qué circunstancias los rodean puede ayudar a detectar patrones personales.
Esta información también puede resultar útil al consultar con un profesional sanitario.
Mantener un ambiente fresco y utilizar ropa transpirable
Cuando aparecen los sofocos, pequeñas medidas prácticas pueden mejorar la sensación de confort.
Elegir ropa ligera y transpirable, vestirse con varias capas fáciles de retirar y mantener una buena ventilación en los espacios cerrados son opciones sencillas que pueden facilitar el día a día.

Por la noche, conviene procurar que el dormitorio esté fresco, utilizar ropa de cama que permita evacuar el calor y tener agua a mano. Un ventilador o una bebida fresca también pueden resultar útiles durante un episodio.
Estas medidas no necesariamente evitan que aparezcan nuevos sofocos, pero pueden ayudar a manejar mejor sus molestias.
Cuidar el sueño y establecer una rutina nocturna
Los sudores nocturnos pueden interrumpir el descanso y hacer que algunas mujeres se despierten varias veces durante la noche. Si esta situación se repite, mantener horarios regulares y favorecer un entorno tranquilo puede ayudar a mejorar la rutina de sueño.
Algunas pautas recomendables son:
- Acostarse y levantarse, en la medida de lo posible, a horas similares.
- Mantener el dormitorio oscuro, silencioso y fresco.
- Evitar las comidas copiosas y el alcohol cerca de la hora de acostarse si empeoran las molestias.
- Reservar un tiempo de desconexión antes de dormir.
- Limitar las actividades estimulantes cuando se aproxima la hora de descanso.
Si las dificultades para dormir persisten o tienen consecuencias durante el día, conviene comentarlo con un profesional sanitario. No siempre se deben exclusivamente a los sofocos y pueden requerir una valoración específica.
Gestionar el estrés y cuidar el bienestar emocional
Los cambios de esta etapa pueden coincidir con otras circunstancias personales, familiares o laborales. Además, dormir mal de forma continuada puede aumentar la sensación de cansancio e irritabilidad.
Incorporar momentos de descanso, practicar respiración pausada, realizar actividades agradables o dedicar tiempo a técnicas de relajación puede ayudar a gestionar el estrés.
La terapia cognitivo-conductual también es una opción que puede valorarse para abordar los síntomas vasomotores y determinados problemas de sueño asociados a la menopausia. Su utilidad y adecuación deben evaluarse según las necesidades de cada persona.
Seguir una alimentación equilibrada y mantenerse activa
Durante la menopausia, cuidar la alimentación y mantener una actividad física regular sigue siendo importante para la salud general.
Una pauta variada puede incluir verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, frutos secos, proteínas de calidad y grasas saludables. También conviene prestar atención al aporte de calcio y vitamina D, nutrientes relevantes para el mantenimiento de los huesos.
Caminar, realizar ejercicios de fuerza o practicar una actividad física que resulte agradable puede contribuir al bienestar, la salud cardiovascular y el mantenimiento de la masa muscular y ósea.
Active Menopausia: una fórmula pensada para esta etapa
Con motivo del Día Mundial de la Menopausia, es importante recordar que cuidar el bienestar implica prestar atención a diferentes aspectos de la salud, desde la alimentación y el descanso hasta el equilibrio emocional y la salud ósea. Dentro de este enfoque integral, determinados ingredientes botánicos y nutrientes pueden complementar una rutina de cuidado adaptada a las necesidades de cada mujer.
En Salengei, contamos con Active Menopausia, un complemento alimenticio que combina extractos de salvia, té verde, isoflavonas de soja, resveratrol y azafrán con vitaminas E, B2 y D. Su formulación está diseñada para contribuir al bienestar y al equilibrio emocional durante la menopausia, así como al mantenimiento de las mucosas y los huesos en condiciones normales.

La combinación de ingredientes reúne componentes con características diferentes. La salvia se utiliza tradicionalmente en el contexto del bienestar durante la menopausia, mientras que las isoflavonas de soja han sido objeto de investigación por su posible relación con los síntomas propios de esta etapa. Aunque los resultados científicos sobre estos ingredientes son variables, su presencia en la fórmula responde al interés por determinadas sustancias vegetales estudiadas en este ámbito.
Active Menopausia incorpora también nutrientes que desempeñan funciones importantes en el organismo. La vitamina E contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo; la vitamina B2 o riboflavina contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y a disminuir el cansancio y la fatiga; y la vitamina D contribuye al mantenimiento de los huesos en condiciones normales.
Como con cualquier complemento alimenticio, es importante seguir las instrucciones del etiquetado y tener en cuenta las posibles contraindicaciones. Active Menopausia contiene soja y extracto de té verde, por lo que deben respetarse sus advertencias de uso. Si se toman medicamentos o existen circunstancias médicas particulares, es recomendable consultar con un profesional sanitario antes de utilizarlo.
Día Mundial de la Menopausia: información, bienestar y cuidado integral
El Día Mundial de la Menopausia es una oportunidad para hablar de esta etapa con naturalidad, compartir información fiable y recordar que cada mujer puede vivirla de una forma diferente.
Los sofocos y los sudores nocturnos pueden resultar molestos, pero existen estrategias que pueden ayudar a mejorar el confort diario, como identificar posibles desencadenantes, mantener el dormitorio fresco, cuidar el sueño, gestionar el estrés y mantener una alimentación equilibrada y una actividad física regular.
Los ingredientes botánicos y determinados nutrientes también pueden formar parte del interés por cuidar el bienestar durante esta etapa. No obstante, es importante conocer sus limitaciones, valorar su seguridad y recordar que los complementos alimenticios no garantizan la desaparición de los síntomas ni sustituyen la atención sanitaria cuando es necesaria.
En definitiva, cuidar el bienestar durante la menopausia significa escuchar al propio cuerpo, contar con información rigurosa y buscar apoyo cuando sea necesario. Porque comprender los cambios de esta etapa y disponer de herramientas adecuadas puede ayudar a afrontarla con mayor confianza y bienestar.







